“Dime cuánto cáncer de cérvix tienes y te diré cuán pobre eres”, es un dicho que se escucha en congresos oncológicos internacionales, al referirse a la relación que la pobreza tiene con este tipo de cáncer, según comenta Wàlter Guerra, director del Instituto de Cancerología (Incan).
En Guatemala, aunque existe un gran subregistro, solo en el Incan se atienden al menos 900 casos nuevos de este tipo cada año y es el que más personas mata, de acuerdo con las estimaciones de los médicos.
“El cáncer de cérvix tiene que ver con la ignorancia, la poca higiene, el inicio temprano de la actividad sexual, el primer parto a temprana edad y tener muchos compañeros sexuales. El principal cofactor causal es el virus del papiloma humano”, señala Guerra.
Según el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, en el período de enero a septiembre de 2012 habrían muerto 171 mujeres como consecuencia de esta variedad del mal; estas cifras se contrastan con las de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la que refiere que en el país mueren anualmente 700 mujeres a causa del cáncer cervicouterino. (lea: Hay vacuna contra el papiloma).
La pobreza también representa un papel preponderante en el cáncer de estómago, que es la primera causa de muerte por cáncer en los hombres. Según el ministerio, entre enero y septiembre del año pasado este habría cobrado unas 412 vidas.
Al Incan llegan un promedio anual de 610 casos de este tipo. El principal cofactor de esta variedad es la bacteria helicobacter pylori, que se relaciona directamente con la falta de refrigeración de los alimentos, lo que es común en áreas rurales del país donde no hay electricidad.
A decir del médico, las causales señaladas con antelación son las que estrechan el vínculo entre estos tipos de cáncer y la pobreza.
Los otros grandes asesinos
Otro cáncer que afecta en buena medida a las mujeres es el de mama, del cual se reportan anualmente unos 250 casos en el Incan. En este padecimiento, los diagnósticos apuntan que el principal origen son los factores hereditarios, por lo que toma especial importancia la detección temprana.
El cáncer de mama tiene más cobertura a nivel mediático, debido a que, como indica el oncólogo Walter García, jefe de la Unidad de Cirugía del Instituto, “ha tenido impacto porque ha afectado a esposas de presidentes y artistas famosas, lo cual lo ha puesto de moda”.
Señala que aunque en Guatemala, a diferencia de otros países, no es el que más casos reporta ni más mujeres mata, las casas comerciales sí emprenden campañas en beneficio de sus víctimas.
De acuerdo con el ministerio, en el período indicado con antelación este cáncer habría causado 44 fallecimientos.
El cáncer de próstata, aunque según señala Guerra es de lento avance, muchas veces no recibe un diagnóstico oportuno debido a los prejuicios que provoca en los hombres hacerse los análisis del caso, lo que representa un papel negativo.
Javier Figueroa Moraga, jefe de la Unidad de Cirugía del hospital de cancerología, refiere que “el hombre tiene el prejuicio de que solo con el examen rectal se puede hacer el diagnóstico, y ya no es así. Actualmente hay un marcador de antígeno prostático específico que se mide con un examen de sangre y se complementa con ultrasonido, que son dos exámenes que pueden dar idea si existe cáncer de próstata”. El problema, según Figueroa, es que muchos hombres solo se preocupan cuando empiezan a experimentar incremento en las micciones, goteo y otras molestias. Las muertes reportadas por el ministerio con esta variedad fueron 119.
El cáncer de pulmón es otro frecuente asesino, según reporta el ministerio, ya que al menos habría cobrado unas 59 víctimas entre enero y septiembre del año pasado. Según el ministerio, el 95% de pacientes con cáncer de pulmón son fumadores y exfumadores. En las personas no fumadoras, la aparición del cáncer de pulmón es el resultado de una combinación de factores genéticos, exposición al gas radón, asbesto, y contaminación atmosférica”.
Sin recursos y sin políticas
Con una tasa de mortalidad anual de 7 mil personas y una incidencia de 10 mil casos nuevos por año, el Estado de Guatemala no tiene recursos ni una política definida para lidiar con la enfermedad del cáncer, ya que para dar tratamiento a todas las personas que lo padecen se necesitaría una partida que represente el total del presupuesto anual que se asigna a todo el sistema de salud pública del país.
De acuerdo con el doctor Eduardo Palacios, director de la Unidad de Enfermedades Crónicas, del Ministerio de Salud Pública, la terapia completa para cada persona que padece cáncer, en cualquiera de sus manifestaciones, tiene un costo de más de Q700 mil anuales.
“Al multiplicar este dato por los 7 mil enfermos nuevos que surgen cada año, sin contar los que ya lo padecen, se llega a casi Q5 mil millones, lo que representa el total asignado al Ministerio de Salud Pública, cada año”, indicó.
El cáncer se ha convertido en una epidemia que afecta a todos los grupos de edad y niveles socioeconómicos. Sin embargo, es posible prevenir hasta un 30% de los casos con las estrategias adecuadas; y cada vez son más los pacientes con cáncer que pueden ser tratados de manera efectiva y curados, indica la doctora Guadalupe Verdejo, representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Guatemala.
Se estima que entre el 30% y el 40% de los casos de cáncer pueden ser prevenidos y otro 30% de estos pueden curarse, mediante la detección temprana seguida de un tratamiento efectivo.
Aunque existen esfuerzos por documentar cuántas muertes produce cada tipo de cáncer, estas estadísticas no reflejan la realidad. Guerra reconoce: “La mayoría de la gente viene, se trata, regresa a su comunidad y nunca sabemos si murió. No hay ese seguimiento”. Figueroa explica que en otros casos la persona llega a los servicios de salud y aunque se procura brindarle ayuda a través de trabajo social, no logra completar los costos de los tratamientos y vuelve a su comunidad. (lea: Impacto en los países más pobres).
Detección temprana
En la actualidad está vigente, hasta el 15 de marzo, la Jornada de detección temprana de cáncer de esófago, estómago, colon y recto, que consiste en realizar los exámenes necesarios para este tipo de diagnóstico a precios más bajos de lo normal.
Durante esta campaña la colonoscopía tiene un valor de Q925, la gastroscopía Q775, el paquete que incluye los dos anteriores Q1,600, la gastroscopía con anestesia local Q500, exámenes de laboratorio Q60 y asesoría nutricional Q35.
Para más información puede comunicarse al 2417 2100 o al 2417 2112.
Además del diagnóstico temprano, el ejercicio sistemático, una dieta saludable y no fumar, son algunas de las medidas que se recomiendan para evitar cualquier tipo de cáncer. Habrá que prestar atención también a factores de riesgo específicos de cada tipo, tal es el caso del de cérvix, que incluyen inicio temprano de relaciones sexuales, múltiples parejas sexuales, múltiples partos y la infección del virus del papiloma.
En el de estómago, además de fijarse en la infección por helicobacter pylori, también inciden la gastritis crónica, la edad avanzada, ser de sexo masculino, dieta rica en alimentos salados, ahumados o conservados, metaplasia intestinal, poliposis adenosmatosa familiar y antecedentes familiares.
Los historiales familiares son importantes en todos los cánceres. Además, es vital realizar los exámenes como papanicolaou y mamografías en mujeres, de próstata en hombres y de estómago y otras cuando se considere tener riesgos, especialmente después de los 40 años, señalan los especialistas.